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Publicado el 17 de Enero (2010)
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No llevo la cuenta de las veces que he guardado algo (una web, una imagen, una cita…) para luego no poder recordar dónde lo había guardado pero os puedo asegurar que no son pocas. Tengo cosas repartidas en carpetas, webs de todo tipo (picassa para las fotos, delicious para las webs…) pero una cosa es guardar y otra muy distinta es organizar y encontrar.
Para alguien que llama a su propia página “La mala memoria”, encontrar una web cuyo lema es “Recuérdalo todo” es algo que, como mínimo, requiere de cierta atención. La página en cuestión, Evernote, ofrece un software en el que puedes guardar todo tipo de elementos (textos sueltos, imágenes, webs, notas…) y organizarlos en carpetas como mejor te venga. Pero lo realmente importante de Evernote es la accesibilidad. No sólo puedes bajarte un programa a tu equipo, tus elementos se guardan también en la web y se actualizan de forma automática de forma que, cada vez que guardas una cosa en tu ordenador, la nota se actualiza en la web y puedes acceder desde cualquier otro sitio. Además, el software tiene versiones para Windows, Mac y varios sistemas operativos móviles de forma que tus notas están siempre a mano, estés conectado o no, en tu ordenador o en tu móvil. Para los que echen de menos en la lista una versión para Linux, la 3.1 para Windows funciona con Wine sin problemas (la 3.5 está en beta y yo no he conseguido hacerla arrancar por problemas con .NET).
Ah, y si no te apetece estar arrancando el programa cada vez que quieras guardar algo tenemos plugins para los navegadores más habituales. Para Explorer y Safari se instala automáticamente con el programa para Windows y Mac respectivamente y en el caso de Firefox, Chrome tenemos plugins propios que funcionan a la perfección.
Si le tengo que poner una pega al programa está en la opción “descargar página completa” que, efectivamente, descarga la página aunque únicamente el HTML y las imágenes declaradas como <img> en el HTML así que perdemos el CSS y las imágenes que hayamos puesto como fondo en el mismo lo que a día de hoy implica perder toda la maquetación del sitio. Por mi parte, cuando quiero guardar una página de momento estoy guardando un pantallazo (Evernote te permite seleccionar una parte de tu pantalla y guardarla como imagen) junto con la dirección de la web.
Publicado el 8 de Julio (2009)
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Ya veremos si estamos hablando del principio del fin del dominio de Microsoft sobre el mercado de sistemas operativos o sólo de un divertimento para los que nos entretenemos con estas cosas pero hoy Google ha anunciado su intención de publicar para 2010 un sistema operativo completo. Este Google Chrome OS será un sistema operativo en código abierto, basado en Linux y que promete ligereza, rapidez y seguridad.
El proyecto, que no anula el Android (más orientado a dispositivos móviles) de la misma compañía, sigue la filosofía de la empresa americana que lleva años anunciando que el futuro está en las aplicaciones y el almacenamiento online y no en equipos y sistemas operativos más potentes. En resumen, que el sistema será ligero y rápido (tanto de manejo como de arranque) y no pretenderá manejar software potente sino servir de apoyo a aplicaciones online cada vez más complejas. Aunque el Chrome OS estará orientado principalmente para netbooks podrá ser instalado en todo tipo de equipos.
¿Qué futuro tiene este sistema? Para aquellos que manejan software propietario diseñado para Windows (o MacOS) probablemente no demasiado, pero para equipos portátiles o usuarios que puedan sustituir su software tradicional (gestor de correo, hojas de cálculo, editor de textos…) por aplicaciones online, puede ser una alternativa apetecible si cumple la promesa de ofrecer una experiencia de usuario rápida, segura y libre de los inconvenientes tradicionales de los actuales y mastodónticos sistemas operativos. Quien sabe si no estaremos ante la “distribución” definitiva de Linux, pensada para que cualquier tipo de usuario pueda usarla sin aprender conjuros.
Publicado el 4 de Mayo (2009)
Archivado en Diseño web, Software
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Después de haber dedicado unos cuantos meses a experimentar con Wordpress era hora de empezar a “jugar” con otros sistemas de gestión de contenidos y tras consultas diversas, he decidido que el afortunado ganador será Drupal (la otra opción era Joomla pero algunos programadores me han aconsejado este por ser más completo aunque seguro que hay opiniones para todos los gustos). Como los experimentos salen mejor con gaseosa he hecho una instalación de XAMPP en local (ya tenía una sobre Windows pero, puestos a experimentar, he decidido hacer esta sobre Ubuntu que es igual de sencilla aunque haya que arrancarlo desde el Terminal).
Instalar Drupal es bastante fácil. Una vez bajado de la web y descomprimido en la carpeta htdocs de nuestra instalación de XAMPP lo primero que tenemos que hacer, una vez accedemos en el navegador a la página http://localhost(o el dominio en que lo hayamos instalado)/drupal, es decidir si lo instalamos en inglés o preferimos tenerlo en español. La instalación nos ofrece directamente un enlace a la página de traducciones de Drupal así que nos bajamos el paquete para el español (o el idioma que nos interese), lo descomprimimos dentro de la carpeta donde habíamos descomprimido ya Drupal al principio (el paquete de idiomas trae archivos que van a varias carpetas distintas así que habrá que combinarlas, no “machacarlas”) y la propia instalación nos da el enlace para elegir entre los distintos idiomas accesibles. Si lo hemos hecho bien aparecerá el español y podremos seguir adelante.
En mi caso el primer problema tenía que ver con los permisos de lectura/escritura. Linux es algo más estricto que Windows en este aspecto así que he tenido que cambiar los permisos de las carpetas afectadas para poder seguir además de crear un archivo settings.php copia del default.settings.php que encontramos en la carpeta sites/default de la instalación. Ojo con no eliminar el archivo original, tendremos que tener los dos archivos con un contenido idéntico en esa carpeta.
Al contrario que Wordpress, Drupal no genera su propia base de datos y nos pedirá un nombre, usuario y contraseña antes de seguir así que tendremos que acceder a phpMyAdmin y crear la nuestra propia base de datos simplemente dándole un nombre que consideremos adecuado. Una vez que le hayamos pasado al instalador de Drupal estos datos el proceso de instalación sigue solo. Nos advertirá de que volvamos a cambiar los permisos de acceso a la carpeta defaults una vez que ha hecho los cambios pertinentes y nos pedirá que demos un nombre para el sitio, una cuenta de correo válida, un nombre de usuario y una contraseña. Ese usuario será nuestro superadministrador con acceso a todos los entresijos de Drupal.
Poca cosa más, definir la hora del servidor, marcar si tenemos disponible el sistema de URLs “limpias” (bastante práctico de cara a los programas de indexación de buscadores tipo Google) y si queremos que nos informen automáticamente de las actualizaciones del sistema. Con eso habremos terminado de instalar Drupal. Este primer paso no ha dado demasiada guerra, veremos los siguientes.
Publicado el 29 de Abril (2009)
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Lo bueno de que el mercado de los navegadores haya dejado de ser casi un monopolio del Internet Explorer es que los distintos grupos y empresas implicados se ven obligados a actualizar con agilidad sus productos y a añadir los avances que los demás van implementando.
Ya pasó con Microsoft que, después de tener el IE6 vegetando durante años con su escasísimo respeto por los estándares web, se vio obligado a acelerar el paso y las versiones 7 y 8 del navegador han ido apareciendo a buen ritmo e introduciendo grandes mejoras con respecto al 6, que tampoco es que fuera muy difícil.
Mozilla tampoco se duerme y en no demasiado tiempo tendremos un Firefox 3.5. Ya van por la beta 4, como leemos en monkey_bits, y, no es que sorprenda, se centra en mejorar el rendimiento de su interpretador de JavaScript, la posibilidad de hacer “navegación anónima” y mejoras de estabilidad. Todas estas cosas son las que vimos hace meses en el Chrome de Google y que Microsoft ya incorporó en su IE8 (que ya comentamos aquí). Veremos si la gente de Mozilla sorprende con algo más o tenemos que esperar a la versión 4 para ver alguna nueva “revolución”.
Publicado el 29 de Abril (2009)
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Uno lleva atado al Windows muchos años, prácticamente desde el 3.11. El Mac siempre estuvo fuera de la ecuación por razones económicas y Linux tenía ese aura de sistema complejo, poco intuitivo y con poco software desarrollado. Pero las cosas cambian y el otro día, haciendo un resumen de los programas que suelo utilizar a diario, me di cuenta de que casi todos tenían un equivalente en Linux (navegador, gestor de correo, servidor, editores de CSS, PHP…). Unas cuantas averiguaciones más me sirvieron para ver que la fama de complejos y difíciles de instalar y configurar de los sistemas basados en Linux también ha pasado mayormente a mejor vida así que, aconsejado por un amigo de cuya buena fe no tengo razones para descreer, decidí bajarme una distribución de Linux llamada Ubuntu.
La primera sorpresa es que no tuve que hacer un complicado proceso de partición del disco duro, el CD de instalación (que se puede bajar de la web como imagen iso) permite instalar el sistema desde Windows, como si fuera un programa más y, se supone, desinstalarlo de la misma manera. Una vez instalado (te pide la unidad en la que quieres que se quede y el tamaño de la partición que crea automáticamente), cada vez que se inicia el ordenador tienes la opción de arrancar con cualquiera de los sistemas. Esta forma de instalarlo se supone que ralentiza ligeramente el funcionamiento del disco pero de momento no he notado gran cosa.
Ubuntu, que carga infinitamente más rápido que Windows, tiene una interfaz gráfica sencilla pero intuitiva; todo el que haya trabajado con Windows o con un Mac se podrá manejar sin problemas. Aún conserva algunas de sus peculiaridades a la hora de instalar y actualizar cosas pero en general se puede conseguir casi todo el software necesario desde una aplicación hecha a tal efecto que no suele dar sorpresas (aunque alguna da, todo sea dicho). Una tarde es lo que me costó dejar todo lo básico configurado, cuentas de correo, favoritos y extras de Firefox, visores de vídeo (no reproduce DVDs o CDs originales de inicio, hay que bajarse un programa llamado Xine y actualizar algún codec pero en general no es una tarea hercúlea), mensajería instantánea… Ahora queda buscar un sustituto a mi Notepad++, instalar XAMPP para Linux y empezar a trastear en serio lo que incluye leerse el manual del sistema (sí, soy de esos que empieza a hacer experimentos sin leerse las instrucciones pero si sobreviví a seis años de laboratorios estudiando Química no creo que vaya a morir ahora por esto). Ya os iré contando…