Después de haber dedicado unos cuantos meses a experimentar con Wordpress era hora de empezar a “jugar” con otros sistemas de gestión de contenidos y tras consultas diversas, he decidido que el afortunado ganador será Drupal (la otra opción era Joomla pero algunos programadores me han aconsejado este por ser más completo aunque seguro que hay opiniones para todos los gustos). Como los experimentos salen mejor con gaseosa he hecho una instalación de XAMPP en local (ya tenía una sobre Windows pero, puestos a experimentar, he decidido hacer esta sobre Ubuntu que es igual de sencilla aunque haya que arrancarlo desde el Terminal).
Instalar Drupal es bastante fácil. Una vez bajado de la web y descomprimido en la carpeta htdocs de nuestra instalación de XAMPP lo primero que tenemos que hacer, una vez accedemos en el navegador a la página http://localhost(o el dominio en que lo hayamos instalado)/drupal, es decidir si lo instalamos en inglés o preferimos tenerlo en español. La instalación nos ofrece directamente un enlace a la página de traducciones de Drupal así que nos bajamos el paquete para el español (o el idioma que nos interese), lo descomprimimos dentro de la carpeta donde habíamos descomprimido ya Drupal al principio (el paquete de idiomas trae archivos que van a varias carpetas distintas así que habrá que combinarlas, no “machacarlas”) y la propia instalación nos da el enlace para elegir entre los distintos idiomas accesibles. Si lo hemos hecho bien aparecerá el español y podremos seguir adelante.
En mi caso el primer problema tenía que ver con los permisos de lectura/escritura. Linux es algo más estricto que Windows en este aspecto así que he tenido que cambiar los permisos de las carpetas afectadas para poder seguir además de crear un archivo settings.php copia del default.settings.php que encontramos en la carpeta sites/default de la instalación. Ojo con no eliminar el archivo original, tendremos que tener los dos archivos con un contenido idéntico en esa carpeta.
Al contrario que Wordpress, Drupal no genera su propia base de datos y nos pedirá un nombre, usuario y contraseña antes de seguir así que tendremos que acceder a phpMyAdmin y crear la nuestra propia base de datos simplemente dándole un nombre que consideremos adecuado. Una vez que le hayamos pasado al instalador de Drupal estos datos el proceso de instalación sigue solo. Nos advertirá de que volvamos a cambiar los permisos de acceso a la carpeta defaults una vez que ha hecho los cambios pertinentes y nos pedirá que demos un nombre para el sitio, una cuenta de correo válida, un nombre de usuario y una contraseña. Ese usuario será nuestro superadministrador con acceso a todos los entresijos de Drupal.
Poca cosa más, definir la hora del servidor, marcar si tenemos disponible el sistema de URLs “limpias” (bastante práctico de cara a los programas de indexación de buscadores tipo Google) y si queremos que nos informen automáticamente de las actualizaciones del sistema. Con eso habremos terminado de instalar Drupal. Este primer paso no ha dado demasiada guerra, veremos los siguientes.









