Lo bueno de que el mercado de los navegadores haya dejado de ser casi un monopolio del Internet Explorer es que los distintos grupos y empresas implicados se ven obligados a actualizar con agilidad sus productos y a añadir los avances que los demás van implementando.

Ya pasó con Microsoft que, después de tener el IE6 vegetando durante años con su escasísimo respeto por los estándares web, se vio obligado a acelerar el paso y las versiones 7 y 8 del navegador han ido apareciendo a buen ritmo e introduciendo grandes mejoras con respecto al 6, que tampoco es que fuera muy difícil.

Mozilla tampoco se duerme y en no demasiado tiempo tendremos un Firefox 3.5. Ya van por la beta 4, como leemos en monkey_bits, y, no es que sorprenda, se centra en mejorar el rendimiento de su interpretador de JavaScript, la posibilidad de hacer “navegación anónima” y mejoras de estabilidad. Todas estas cosas son las que vimos hace meses en el Chrome de Google y que Microsoft ya incorporó en su IE8 (que ya comentamos aquí). Veremos si la gente de Mozilla sorprende con algo más o tenemos que esperar a la versión 4 para ver alguna nueva “revolución”.